lunes, 10 de agosto de 2020

 

Las alas del viento soplan mi oreja,

el perfume de la tierra cautiva mi atención.

 

El ladrido de los perros

Enternece mi caminata,

Recuerda mi hogar, al Lúcaro y a la Píleme.

La inmensidad del horizonte atrae mis ojos.

 

El sol se va, la luna llega,

un naranja se esconde,

una noche azulada se hace lugar.

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