lunes, 10 de agosto de 2020

 

Las alas del viento soplan mi oreja,

el perfume de la tierra cautiva mi atención.

 

El ladrido de los perros

Enternece mi caminata,

Recuerda mi hogar, al Lúcaro y a la Píleme.

La inmensidad del horizonte atrae mis ojos.

 

El sol se va, la luna llega,

un naranja se esconde,

una noche azulada se hace lugar.

sábado, 27 de agosto de 2011

pharmakos

parece que los griegos llamaban pharmakos a las víctimas humanas que eran sacrificadas -precipitadas- en momentos de crisis para absorber las impurezas del ambiente, lo que provocaba un efecto farmacéutico; la metáfora del pharmakon se emplea en términos dialécticos para señalar la ambivalencia de veneno y antídoto.

La certeza y la esperanza, pág. 37